sábado, 31 de mayo de 2014

CELEBRACIÓN 20 ANIVERSARIO DE ESPELEO-ROMEROS

Y como no hay evento que no merezca celebrarse y mucho menos un aniversario de esta importancia, el pasado 24 de mayo A.D.E.R repartió entre sus socios unas camisetas conmemorativas de los 20 años de existencia de la agrupación. 

Imagen conmemorativa del evento

De los socios actuales, merecen mención especial dos de los fundadores que aún permanecen en A.D.E.R, actuales Secretario y Vicepresidente, y que aparecen visiblemente satisfechos como muestra la fotografía.


["...si me dicen hace 20 años, cof-cof, cuando fundamos la agrupación, que íbamos a celebrar 20 años después este aniversario, no me lo hubiese creído...]. 

Como contraste, otra foto en la que posan orgullosos con la última y más joven socia de A.D.E.R, vocal de la agrupación.


Un magnífico día de celebración y recuerdo a lo que han sido 20 años dedicados a la espeleología, a la aventura y al compañerismo, en un grupo por el que han pasado socios varios y a los que también dedicamos un cariñoso saludo en este aniversario.

Junta Directiva de ADER y uno de los más veteranos socios




domingo, 11 de mayo de 2014

Cueva Solín


Participantes: Quique, Diana y Luis

Espeleorromeros bajó en mayo a Murcia a visitar la cueva del Solín, que si bien como cueva es relativamente pequeña y estrecha, como visita es gratificante, ya que esconde espeleotemas abundantes y dignos de admirarse con el mayor respeto y cuidado que exista. Se trata de formaciones extremadamente bellas y extremadamente frágiles, duele ver zonas en las que algún o algunos depredadores de la especie asinus han roto a golpe de maza estalactitas y banderas cual absurdo trofeo cinegético.   

[Desde espeleorromeros pedimos encarecidamente a estos cenutrios, si es que tienen aún conciencia, que sigan absorbiendo tele los domingos en lugar de ir al saqueo de tesoros naturales como estos].

Nuestro objetivo era llegar a la zona denominada Atlántida, la más interesante de la cueva por las formaciones allí existentes.

El acceso a la cueva es sencillo, desde Las Casicas (Fortuna) hay que seguir por una pista que luego se hace terrera, hasta encontrar un camino que te lleva ya a pie por unos bancales de almendros primero y por una senda ascendente a la boca después. La cueva se localiza al pie de un farallón calcáreo que ya desde lejos se ve oqueroso por la karstificación que presenta.

Iniciamos el recorrido por una gatera polvorienta al principio y por otros pasos más o menos cómodos que nos llevaron a la Sala de la Reunión, zona en la que había vestigios de reuniones como su nombre indica aunque algunas más íntimas, evidenciadas por velas consumidas del Ikea. También había un cordel guía aunque discontinuo para facilitar la llegada a esa sala. 

De la Sala de la Reunión fuimos avanzando por gateras y pequeñas galerías, una rampita con cuerda y otros pasos hasta llegar a una sala más amplia, la Sala del Descanso, en la que hay que buscar en su final una gatera junto a unas estalactitas y una bandera vandalizada por los mencionados pollinos robatesoros.

El siguiente paso singular es la gatera de la Sonrisa Vertical, que no es vertical sino inclinada a 45º y que genera la típica sonrisa buscando el parecido con la otra, con la vertical de verdad. Es un paso corto y sencillo que hay que pasar de lado para poder encajar las caderas en el mismo ángulo de la Sonrisa.

A continuación se llega al primer plato interesante de la cueva, la Sala de los Cristales. Son unas cavidades bajas y pequeñas pero repletas en su techo y paredes de estalactitas blanquecinas, finas, algunas son macarrones. Están pobladas también por un buen número de excéntricas que lanzan prolongaciones en todas las direcciones del espacio, con formas múltiples en pelillos, macarroncillos, cuchillos con dientes de sierra, etc.

Tras el detenido disfrute con estas formaciones, continuamos hacia el Paso de las Tortugas, antes de llegar allí el trayecto es variado y en general estrecho aunque relativamente cómodo. En cambio el Paso de las Tortugas es una gatera de unos 10 m y el tránsito es más incómodo, ya que a la estrechez y longitud de la gatera se une que el suelo estás lleno de bultos redondeados y duros a modo de caparazones de tortuga, que se te van clavando durante la necesaria reptación.

Una vez pasada la zona más estrecha se sube por una resbaladiza rampa auxiliándote de una cuerda de nudos y se llega ahora si al plato fuerte del Solín, la Sala de las Concreciones y de las Excéntricas. En realidad las formaciones allí visibles son similares a la de la Sala de los Cristales, pero más abundantes, más grandes y más extensas. 

En zonas lo que allí hay es un bosque de estalactitas, estalagmitas, macarrones y columnas tapizadas por mantos de excéntricas, que caóticamente lanzan sus pinchos y tentáculos en todas direcciones, haciendo del conjunto un bello lío de líneas de calcita blanquecina y traslúcida.

Observamos que el crecimiento de estos espeleotemas tiene dos fases, una inicial en la que se extiende pegada a la roca un manto de calcita a modo de tapiz y una posterior en la que empiezan a crecer y a descolgarse desde esa base el resto de las formaciones.

Por desgracia en esta zona también observamos la huella de los saqueadores, aunque con menor intensidad por la dificultad en el acceso hasta allí.

El regreso lo hicimos por el mismo camino hasta la boca de la cueva. En el exterior pudimos comprobar que estábamos rebozados en arena como croquetas, el último tramo seco y polvoriento nos había dejado un estupendo rebozo adherido a la ropa húmeda y embarrada en la zona interior de la cueva.

Texto y fotos de Luis

Boca de entrada

Pequeña rampa camino de la Sala del Descanso

Bajando tras la gatera existente al final de la Sala del Descanso

Sala de los Cristales

Sala de los Cristales

Sala de Los Cristales

Sala de los Cristales

Sala de las Concreciones

Sala de las Concreciones

Sala de las Concreciones

Sala de las Concreciones

Paso de las Tortugas, volviendo

Paso de la Sonrisa Vertical en el camino de salida

Bajando rampita en el camino de salida

Salida de la cueva rebozados